Todos tenemos algún enclave que nos llama la atención, en el que nos gustaría clavar un banderín para decir “este suelo es mío”. Y aunque en muchas ocasiones se tratan de terrenos no urbanizables… ¿Por qué no soñar? Quizá sea viable con este tipo de viviendas respetuosas con el entorno, en las que se aloja las estancias básicas para vivir y evadirse de la cuidad. 
En este caso, Mariá Castelló ha situado sobre el paraje “Es Puyol de s’Era” una caja con una piel exterior blanca, como las típicas fachadas encaladas de la zona, y madera para el interior. Me recuerda mucho a la Farnsworth House.    

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